Biocontrol

Biocontrol y sostenibilidad: cultivos sin pesticidas químicos

Según la FAO, cada año se utilizan mundialmente cerca de 115 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados minerales y alrededor de 4,6 millones de toneladas de plaguicidas químicos.

Se estima que entre el 20 y el 30% de estos residuos terminan acumulándose en los suelos y acuíferos, causando la contaminación y destrucción del entorno.

Aunque su empleo ha permitido mantener altas tasas de producción y una explotación intensiva del suelo, los residuos de algunos pesticidas químicos han tenido consecuencias desastrosas para el entorno, ya que esta contaminación afecta a miles de millones de personas y genera costes anuales de miles de millones de euros.

Riesgos del abuso de pesticidas químicos, que justifican la importancia del biocontrol

Algunos de los plaguicidas más antiguos y baratos pueden permanecer durante años en el suelo y el agua. Su uso en agricultura se ha prohibido en los países desarrollados, pero se continúan utilizando en muchos países en desarrollo. Pese a que estos países representan solo el 25% del uso mundial de plaguicidas químicos, en total reúnen el 99% de las muertes derivadas de su uso.

Las personas con mayor riesgo de sufrir las consecuencias de la exposición prolongada a estos químicos son los profesionales del campo, aunque la aplicación de estos productos también puede afectar negativamente a las personas que residen en las zonas próximas a las explotaciones agrarias.

No obstante, la población general también está expuesta a las capacidades nocivas de estos productos en forma de residuos en los alimentos o en el agua que ingiere.

Los pesticidas químicos en el marco de la Unión Europea

La Unión Europea ha desarrollado una legislación para establecer un marco de actuación comunitaria para fomentar el uso sostenible de los plaguicidas, en especial de aquellos que contienen sustancias activas especialmente peligrosas.

Por otro lado, el Pacto Verde Europeo abre la puerta a un nuevo proceso transformador en la UE. Su objetivo es convertir la Unión Europea en una economía moderna, competitiva y eficiente en el uso de recursos.

El último paso que ha dado la UE en este sentido es su estrategia “Farm to Fork” (De la Granja a la Mesa) que plantea una reducción del 50% de uso de pesticidas químicos y un 20% de fertilizantes para 2030.

Estas iniciativas buscan proteger la salud de los ciudadanos europeos y al medioambiente frente a los efectos negativos del abuso de pesticidas de síntesis química.

Para proteger a los consumidores de los efectos perjudiciales de los plaguicidas, la OMS examina los datos científicos disponibles y establece los LMR que son aceptados a nivel internacional.

¿Qué son los LMR? (Límites Máximos de Residuos)

Los LMR son las cantidades máximas de un residuo de sustancia activa que pueden estar presentes en los alimentos que consumimos. Según la OMS se establecen en torno a 3 criterios:

  • La mínima cantidad de esa sustancia que hay que emplear para alcanzar el efecto deseado sobre una plaga o enfermedad en un cultivo determinado.
  • La cantidad de residuo que queda en el alimento.
  • Los niveles de referencia para la salud.

Los LMR tienen como objetivo controlar el uso de los productos fitosanitarios, proteger al consumidor y facilitar el comercio.

biocontrol

Biocontrol: alternativa natural a los plaguicidas de síntesis química

El abuso de pesticidas provoca la contaminación de los acuíferos, la desaparición de organismos beneficiosos y el desarrollo de resistencias a los productos empleados. Todo esto pone en evidencia que, cuando hablamos de agricultura, el fin no justifica los medios.

En Idai Nature, recurrimos a la innovación y la tecnología , para ofrecer biosoluciones que respetan el entorno y los organismos naturales del ecosistema. Soluciones naturales que permiten una producción y rendimientos elevados a la vez que no dejan residuos perjudiciales para las personas o el entorno.

Tradicionalmente existían reticencias al cambio de la síntesis química tradicional al biocontrol debido a la falsa creencia de menor efectividad y rendimiento de estos productos. Hoy en día, gracias a la investigación y la innovación esto ya no es un impedimento y optar por el biocontrol conlleva más ventajas para el agricultor, como:

  1. Sustancias inocuas para el aplicador y la población
  2. Respeto de los ecosistemas y la biodiversidad
  3. Nuevas oportunidades de mercado
  4. Apoyo institucional

Cada vez son más los agricultores que confían en la estrategia 360 de Idai Nature, en la que técnicos especializados ofrecen soluciones a medida para cada cliente, acompañándolos en todas las fases del cultivo y ofreciendo a los agricultores un cambio en el modelo agrícola en favor de la sostenibilidad y, en consecuencia, nuestro planeta.

Recuerda que puedes solicitar tu estrategia de biocontrol en el siguiente link.

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